
Esta globalización puede verse desde dos perspectivas diferentes. La primera parte de la idea de Estados soberanos que actúan en forma privilegiada desde el campo político y militar, y están en creciente interdependencia y coordinación internacional entre ellos. La segunda propone como característica principal una fuerza económica -que no se identifica con las divisiones territoriales de los Estados,que rige los procesos globalizadores. La globalización expresa una tendencia convergente en lo político, lo económico y lo cultural, así como la intensificación y alargamiento de las relaciones sociales.
La mundialización de México ha desarrollado la concentración de la producción, el intercambio comercial, las decisiones, el progreso tecnológico y la riqueza en unos cuantos países y en pocos cientos de empresas. Esto trae repercusiones negativas que van desde la creación de "nuevos pobres" y la migración masiva de gente de países en desarrollo. Además la marginalización de los países y regiones pobres se acentúa debido a la disminución notoria de la inversión extranjera y la transferencia de tecnología.
En cuanto a las consecuencias sociales que en México la globalización provoca podemos enumerar en primer lugar el aumento en la migración de la gente de campo que no encuentra oportunidades de trabajo y empleo en sus regiones, así como el incremento de la competencia al interior de la Nación entre regiones rivales y el consecuente debilitamiento de los lazos de solidaridad hacia los espacios del territorio nacional que estén en desventaja. Esto, a su vez, provoca presiones para que el Estado intervenga con "políticas públicas que sean capaces de contrarrestar la expansión de la desigualdad regional, económica y social". La expansión del sector informal, la proliferación de los microestablecimientos industriales, comerciales y de servicios, y la caída de la industria manufacturera frente a los servicios, son otras tres consecuencias notorias que la mundialización provoca en el México social.
Efectos de la globalización:
México siempre ha sido un país que se administra políticamente, no económicamente, dado que carecemos de un Modelo Económico de grado, y los políticos se declaran incompetentes para detener el proceso de devastación económica y social que causa la globalización, es necesario una nueva política y reformas de fondo, que no solo se ocupen de poner en práctica mecanismos orientados a propiciar el crecimiento de las economías y a mantener la estabilidad financiera y de precios, sino también a adoptar las reformas de primera, segunda y tercera generación.
Las reformas de primera generación van encaminadas a fortalecer el ambiente macroeconómico de estabilidad y a propiciar un crecimiento de alta calidad. Entre estas reformas pueden mencionarse: la reforma financiera y monetaria; la reforma tributaria y; la reforma de estabilidad de precios, que en los últimos años no hemos visto que se pueda dar, y que las propuestas que se han hecho dan la impresión de que en lugar de ayudar perjudican más a la economía familiar.
Los programas de reforma del Estado mexicano están lejos de la realidad
Las reformas de segunda generación van en la dirección de promover una mejor repartición del crecimiento y de acelerar la velocidad del progreso social. Estas reformas comprenden entre otras: la reforma educativa, teniendo en cuenta que la educación es cada vez más una variable económica; la reforma del sector salud y; el mejoramiento de la calidad del gasto público, que de igual forma cada vez va de mal en peor, el ejemplo vivo es que aún no tenemos presupuesto para este año, la grave crisis del Sector Salud y su posible privatización.
Las reformas de tercera generación están orientadas a preparar y mejorar el ambiente nacional para la inversión productiva de largo plazo. Estas incluyen entre otras: la liberalización del sistema económico; el establecimiento de un sistema regulatorio simple; la privatización y; la reforma del mercado laboral, en donde tenemos una ley del trabajo, además de que el ambiente político es muy inestable.
El resultado debe ser que todas las reformas anteriores suponen la existencia de un marco jurídico que asegure el imperio de la ley a través de sistemas judiciales independientes y un programa de reforma del Estado, lo cual se encuentra muy lejos de la realidad.
En conclusión pienso que México debería seguir el ejemplo económico de China
mientras que Argentina, Brasil y China, aprovechan la expansión del mercado chino, y son ellos los actuales proveedores de materias primas como cobre, hierro, soya, algodón y los empresarios mexicanos siguen durmiendo en sus laureles, además de que China se convierte en el principal captador de Inversión Extranjera Directa, desplazando a todo Latinoamérica. Analistas mencionan que México es un caso perdido ante China, a menos de que México pueda persuadir a sus inversionistas de que le cierren las puertas al mercado chino, lo cual se ve muy lejos de la realidad.
Solo queda decir que la globalización es buena únicamente para algunos, pero para los pobres no, tal vez no los deje más pobres pero no les ayuda, mientras las grandes esferas en el poder, que son la minoría de la población, son las más beneficiadas. Además de que los beneficios de la globalización no son repartidos equitativamente. Y la clase media siempre sale pagando los platos rotos.
La mundialización de México ha desarrollado la concentración de la producción, el intercambio comercial, las decisiones, el progreso tecnológico y la riqueza en unos cuantos países y en pocos cientos de empresas. Esto trae repercusiones negativas que van desde la creación de "nuevos pobres" y la migración masiva de gente de países en desarrollo. Además la marginalización de los países y regiones pobres se acentúa debido a la disminución notoria de la inversión extranjera y la transferencia de tecnología.
En cuanto a las consecuencias sociales que en México la globalización provoca podemos enumerar en primer lugar el aumento en la migración de la gente de campo que no encuentra oportunidades de trabajo y empleo en sus regiones, así como el incremento de la competencia al interior de la Nación entre regiones rivales y el consecuente debilitamiento de los lazos de solidaridad hacia los espacios del territorio nacional que estén en desventaja. Esto, a su vez, provoca presiones para que el Estado intervenga con "políticas públicas que sean capaces de contrarrestar la expansión de la desigualdad regional, económica y social". La expansión del sector informal, la proliferación de los microestablecimientos industriales, comerciales y de servicios, y la caída de la industria manufacturera frente a los servicios, son otras tres consecuencias notorias que la mundialización provoca en el México social.
Efectos de la globalización:
México siempre ha sido un país que se administra políticamente, no económicamente, dado que carecemos de un Modelo Económico de grado, y los políticos se declaran incompetentes para detener el proceso de devastación económica y social que causa la globalización, es necesario una nueva política y reformas de fondo, que no solo se ocupen de poner en práctica mecanismos orientados a propiciar el crecimiento de las economías y a mantener la estabilidad financiera y de precios, sino también a adoptar las reformas de primera, segunda y tercera generación.
Las reformas de primera generación van encaminadas a fortalecer el ambiente macroeconómico de estabilidad y a propiciar un crecimiento de alta calidad. Entre estas reformas pueden mencionarse: la reforma financiera y monetaria; la reforma tributaria y; la reforma de estabilidad de precios, que en los últimos años no hemos visto que se pueda dar, y que las propuestas que se han hecho dan la impresión de que en lugar de ayudar perjudican más a la economía familiar.
Los programas de reforma del Estado mexicano están lejos de la realidad
Las reformas de segunda generación van en la dirección de promover una mejor repartición del crecimiento y de acelerar la velocidad del progreso social. Estas reformas comprenden entre otras: la reforma educativa, teniendo en cuenta que la educación es cada vez más una variable económica; la reforma del sector salud y; el mejoramiento de la calidad del gasto público, que de igual forma cada vez va de mal en peor, el ejemplo vivo es que aún no tenemos presupuesto para este año, la grave crisis del Sector Salud y su posible privatización.
Las reformas de tercera generación están orientadas a preparar y mejorar el ambiente nacional para la inversión productiva de largo plazo. Estas incluyen entre otras: la liberalización del sistema económico; el establecimiento de un sistema regulatorio simple; la privatización y; la reforma del mercado laboral, en donde tenemos una ley del trabajo, además de que el ambiente político es muy inestable.
El resultado debe ser que todas las reformas anteriores suponen la existencia de un marco jurídico que asegure el imperio de la ley a través de sistemas judiciales independientes y un programa de reforma del Estado, lo cual se encuentra muy lejos de la realidad.
En conclusión pienso que México debería seguir el ejemplo económico de China
mientras que Argentina, Brasil y China, aprovechan la expansión del mercado chino, y son ellos los actuales proveedores de materias primas como cobre, hierro, soya, algodón y los empresarios mexicanos siguen durmiendo en sus laureles, además de que China se convierte en el principal captador de Inversión Extranjera Directa, desplazando a todo Latinoamérica. Analistas mencionan que México es un caso perdido ante China, a menos de que México pueda persuadir a sus inversionistas de que le cierren las puertas al mercado chino, lo cual se ve muy lejos de la realidad.
Solo queda decir que la globalización es buena únicamente para algunos, pero para los pobres no, tal vez no los deje más pobres pero no les ayuda, mientras las grandes esferas en el poder, que son la minoría de la población, son las más beneficiadas. Además de que los beneficios de la globalización no son repartidos equitativamente. Y la clase media siempre sale pagando los platos rotos.